Conmigo el viejo gordo se ha portado bien, y además trajo sanos y salvos todos los regalos que encargué para mis seres queridos. Me ha traido mi ansiada colección de libros de Sookie Stackhouse. Si no teneís ni idea de que es, os recomiedno seriamente que mireís la serie True Blood y os enamoreís del vampiro sexy Bill Compton.
Encima me escuchó cuando le dije a mi cuñada que adoraba el Monopoly y tengo el clásico juego con las calles de Barcelona, así cada vez que tenga invitados en casa me pondré pesadita para que jueguen conmigo.
Además tengo una bufanda muy pija que me ha caido en casa de mis padres y donde también he recibido un bonito microondas.
Que fuerte, soy como una mami, ya me regalan electrodomésticos.
Y por último también tengo cosas de merchandaisng de Domo y un monitor HP que era totalmente necesario ya que Carlos vendió su iMac y se compró un macBook unibody (una de las cosas más verdaderamente increíbles que he tenido entre mis manos) y claro, como va a estar trabajando siempre con una pantalla de 13 pulgadas de un ordenador de 1100 euros… eso es un suplicio!
